Las porteadoras
Macu Machín

Sinopsis
Modesta acaba de perder a su marido. Dicen que fue enterrado vivo, que, por celos, quemó el monte y las llamas lo atraparon, que se juntó con los rojos, que, sin más, se quitó la vida. Sola, con su hijo y embarazada, apenas tiene qué llevarse a la boca, y enfrenta los rumores que corren sobre él en un pueblo aislado de La Palma, durante los primeros meses tras el golpe de Estado.
Mientras, su madre, Nieves, abandonada por su esposo emigrado a América, cruza la isla junto a unos camarógrafos alemanes, sirviéndoles de guía y porteadora. Algunos se preguntan por qué lo hace mientras su hija está de luto. Durante el viaje, Nieves descubre a un hombre malherido oculto en el monte y, sin saber por qué, empieza a dejarle comida.
Cuando aloja a los alemanes en su casa, comparte con Modesta su secreto. Ambas comienzan a alimentar al desconocido, arriesgando sus vidas. En un lugar donde el miedo impone el silencio, madre e hija encuentran un vínculo y una forma de dejar atrás su soledad.
Proyecto
Las montañas que rodean la casa de mi familia han sido testigo de persecuciones durante la guerra civil, de hambrunas y de emigraciones masivas hasta el punto de quedar casi desiertas y en manos de las mujeres. Es el caso de mi bisabuela Nieves y de su hija Modesta, que juntas criaron a los hijos de esta. La única compañía que ellas tuvieron fue la de las bestias, algún viajero y las ánimas.
Las pequeñas huertas de mi familia están en Puntagorda, un pueblo al noroeste de la isla de La Palma, y es alrededor de ellas donde filmé La Hojarasca y aún siguen resonando ideas para nuevos proyectos. Quiero continuar explorando las memorias del paisaje familiar, indagar en las tensiones latentes de un territorio y sus habitantes. Siento la necesidad de seguir fabulando con este universo que aún no conozco del todo, de dibujar este espacio mitológico que me ha acompañado siempre.
Durante siglos, esas mismas tierras ásperas fueron visitadas por muchos europeos en busca de riquezas que explotar. Durante las primeras décadas del siglo XX, se unieron camarógrafos alemanes y norteamericanos a estos viajes en busca de rincones exóticos. El propio origen del cine está íntimamente ligado al desarrollo de la antropología y del imperialismo colonial, y Canarias forma parte de ese relato. La representación que de los isleños se ha hecho desde la colonización quedó asumida como autorrepresentación, borrando así todo origen, como si ese origen fuera un error. Ese deseo primario, de satisfacer al extraño, al que ostenta el poder, quizás permitió al isleño conservar la libertad o la vida.
En la historia de mi propia familia también percibo sometimiento. Todavía recuerdo de manera muy física el miedo a las habladurías del pueblo, la desconfianza, el expresarse muy bajito, la sensación de cargar una culpa desconocida y ancestral. Pero también recuerdo la solidaridad, los nombres de cada pino, de cada variedad de almendra, de que cuando llueve muy finito es que “están pariendo las brujas”. En un mundo hostil y represivo, las modestas porteadoras que protagonizan este proyecto, que van y vienen por los montes en busca de sustento, se erigen como únicas portadoras de vida y de esperanza.
Sobre el Residente Macu Machín

Macu Machín (Las Palmas de Gran Canaria) es directora, guionista y coproductora de La Hojarasca, estrenada en la Sección Forum de la Berlinale en 2024.
En su recorrido por festivales internacionales recibe las Biznagas de Plata a Mejor Película Española y a Mejor Dirección en el Festival de Málaga, el Premio del Jurado a Mejor Película Nacional de DocumentaMadrid, el Premio de Mejor Dirección de Largometraje Iberoamericano Documental en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el Best New Visions Award en RIDM (Montreal), entre otras distinciones. La Hojarasca, además, ha sido seleccionada en festivales de reconocido prestigio como Porto/Post/Doc, Thessaloniki Film Festival, D’A de Barcelona o el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. La Hojarasca fue nominada al Premio Feroz Arrebato de No Ficción.
Licenciada en Comunicación Audiovisual, estudió guion en la EICTV de Cuba y realizó el Máster de Cine Documental de la Universidad del Cine en Buenos Aires. Actualmente compagina la docencia con el trabajo como montadora y la mentoría de proyectos en distintos labs, como el de FICCI (Colombia).
Macu Machín tiene una dilatada trayectoria como cortometrajista. En su evolución como cineasta ha pasado del cine de observación (Geometría de invierno, 2006) al metraje encontrado (Quemar las naves, 2018), con una constante voluntad de capturar, simultáneamente, lo real y lo trascendente (El mar inmóvil, 2017).
La Hojarasca fue su primer largometraje, centrado en el universo único de su propia familia y las tierras que habitan. Las Porteadoras explorará ese mismo territorio misterioso.