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Largometraje de ficción

Fuego en la boca

Alois Sandner Díaz

Fotograma de Fuego en la boca

Sinopsis

David mira vídeos publicados en Internet y decide si deben ser censurados o no. Es moderador de contenidos. Entre esos muchos vídeos, están los de Ezequiel. Hola hola un nuevo vídeo os lo dejo calentito ya veréis como esta noche las zorritas seguro que van a salir de farra, le dice a la cámara de su móvil. Ezequiel es un conductor Uber que se filma dando vueltas y más vueltas hasta que las ve, casi desnudas las muy furcias las muy putas las muy frescas. David no se lo piensa demasiado, y pasa al siguiente vídeo. Pero, al día siguiente, descubre, en un nuevo vídeo de Ezequiel, a su pareja Aurora. ¿Conoce a ese tipo? David la interroga de manera obsesiva, pero Aurora no puede saber de lo que le habla porque el vídeo es, sencillamente, un deepfake. Sumido en una espiral cada vez más tóxica, David espía a Ezequiel, controla sus movimientos, y no se da cuenta de que, poco a poco, el odio que debía suprimir de Internet se está infiltrando en él. Traspasando todos los límites, David sigue a Ezequiel fuera de la ciudad, hasta que la trampa se cierra sobre él. En plena noche, consigue escaparse y, perseguido por Ezequiel, huye a través del desierto. Empuña su pistola y dispara, pero Ezequiel no parece ser más que un espejismo.

Proyecto

Fuego en la boca habla de palabras e imágenes que señalan, que persiguen, que matan. Nace de la colisión entre dos mundos. Ezequiel graba y publica vídeos en las redes llenos de una hiel que se inflama con cada clic. El trabajo de David consiste en borrar mensajes de odio antes de que se propaguen. Intenta sofocar los vídeos de Ezequiel, pero se trata de una misión imposible. Lo que al principio es parte de su rutina se convierte en una obsesión. Cuanto más silencia a Ezequiel, más escucha su voz de resonar dentro de él.

Vivimos una época de viralidad, un lugar y un tiempo en los que una chispa pequeña basta para prender la mecha de un fuego que polariza y estigmatiza. En las redes, coexisten dos figuras: la del censor y la del conspirador. Mientras que el censor limita la libertad de expresión para proteger la integridad física o moral, el conspirador se ampara en ella para difundir mensajes que la socavan. Esa es la gran paradoja de nuestra sociedad democrática, que está construida sobre una libertad que tolera los mensajes intolerantes. Discursos misóginos, xenófobos, de odio viajan por la red a toda velocidad, de espaldas a los hechos, multiplicándose más rápido de lo que pueden ser borrados. David combate ese fuego, pero cada gesto de censura suyo parece avivarlo.

Atrapado en una frenética carrera para evitar lo peor, la violencia a la que David se opone acaba por infiltrarse en su vida. Todo parece darle razón al adagio, si miras fijamente al abismo, el abismo acabará por mirar en ti.

Sobre el Residente Alois Sandner Díaz

Fotografía de Alois Sandner Díaz

Alois Sandner Díaz es guionista y director, graduado de la Fémis.

Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid y en el University College of London y Filosofía en la Sorbona. En 2020, se graduó del departamento de dirección de La Fémis. Ha dirigido varios cortometrajes de ficción, entre ellos Les Huns, Passe impair et manque y Querido Juancar o la angustia del Rey en su exilio. Su último cortometraje, Les amours électriques, ha sido galardonado con el premio Luna de Valencia al mejor cortometraje en Cinemajove. En su obra, busca nuevas imágenes y narrativas para contar historias que exploren las tensiones entre tradición y modernidad, entre lo íntimo y lo político. Fuego en la boca (en inglés, Words that burn, seleccionado en el Torino ScriptLab 2025) es su primer largometraje de ficción.

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