Saltar al contenido
Largometraje de ficción

Fragua

Joana Moya Blanco

Fotograma de Fragua

Sinopsis

Carla trabaja como operaria de horno en una fábrica de acero de la Margen Izquierda de Bilbao, entre ruido, calor y coladas de metal fundido. Es un trabajo que conoce bien, en el que ha crecido y donde ha encontrado su lugar. Pero algo está empezando a cambiar. Mientras crecen los rumores de ERE, un nuevo sistema observa y corrige los procesos de la planta, como un segundo ojo, haciendo cada vez menos necesaria la intervención de los operarios. Carla siente un desplazamiento lento, pero irreversible, que atraviesa su propio cuerpo.

Cuando la empresa decide grabar un vídeo corporativo protagonizado por sus trabajadoras, Carla descubre que no puede repetir las palabras que le han asignado. Frente a la cámara emerge una voz inesperada.

Proyecto

Me crié en la Margen Izquierda de Bilbao. El paisaje industrial, la escala de grises y los ritmos mecánicos forman parte de mi imaginario. Quizá por eso —y también por mi formación en geología— siento una atracción por trabajar con la materia y los procesos ligados a la tierra y su metamorfosis. En Fragua, la acería es el escenario de una transformación: no solo la del metal al fundirse, sino también la de una industria en constante mutación y la de los cuerpos que trabajan en ella.

Miro los espacios industriales no únicamente como centros de producción, sino como un lugar donde conviven personas, máquinas y ritmos en una coreografía marcada por las dinámicas del trabajo y las formas de organización que éste impone.

La fragua remite a un imaginario muy concreto: un lugar asociado históricamente a lo masculino, donde el fuego y el esfuerzo físico han construido una iconografía profundamente arraigada. Sin intención de convertir a las trabajadoras de Fragua y en especial a su protagonista, Carla, en figuras heroicas, me interesa observar cómo su presencia reconfigura un medio que no fue pensado para ellas. Es a través de los gestos, de sus movimientos y de su relación con el entorno desde donde me interesa narrarlas. En Fragua, la voz aparece como una extensión de esos cuerpos: una presencia física que ocupa y modula el espacio.

Frente a la cámara, en la grabación del vídeo corporativo, Carla no está pronunciando una reivindicación explícita. Su voz simplemente irrumpe y transforma, por un instante, el espacio fabril que la rodea.

Sobre el Residente Joana Moya Blanco

Fotografía de Joana Moya Blanco

Joana Moya (Bilbao, 1985) es cineasta y productora. Estudió Geología en la UPV/EHU y danza contemporánea, disciplinas muy presentes en su trabajo audiovisual, donde el cuerpo y el paisaje ocupan un lugar central.

En 2022 dirige Todo lo cubre la sal, seleccionado en festivales internacionales como Doclisboa, Zinebi, Festival de Málaga y Hot Docs Canadá y preseleccionado para los Premios Goya 2025.

Actualmente desarrolla su primer largometraje, La Koreana, en coproducción con LAZONA Producciones y Zinema y SIRIMIRI Films (Estíbaliz Urresola). El proyecto, en desarrollo, ha sido seleccionado en programas y residencias como
Matadero–Cineteca (2022), Noka Mentoring y Ekoizpena (Tabakalera). En 2025 fue seleccionado en IKUSMIRA BERRIAK, donde recibió el Premio SIDERAL a la distribución internacional.

La investigación que envuelve este primer largometraje ha sido también compartido en 2024 en el marco de Organismo | Arte en ecologías críticas aplicadas bajo el título de La Memoria de la tierra del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

En este momento, está desarrollando Material de derribo, un cortometraje producido LAZONA Producciones y Zinema.

Residentes

Otros residentes

Conoce a los 26 seleccionados que desarrollan sus proyectos con el asesoramiento de destacados cineastas en la sede de la Academia.

Ver todos los Residentes

Alejandro Pereira
Un dolor insoportable
.