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Largometraje de ficción

Los años ciegos

Antonio Rojano

Fotograma de Los años ciegos

Sinopsis

Madrid, 2015. La campaña electoral acaba de dar el pistoletazo de salida. Amanda Rodríguez (71), candidata de una coalición ciudadana a la alcaldía, acude a la televisión autonómica para presentar su programa político. Según las últimas encuestas, la activista jubilada se ha ganado la simpatía de los barrios obreros de la capital y puede impedir la reelección del alcalde conservador. Durante la entrevista, un tertuliano realiza una polémica revelación sobre su pasado, un rumor que relaciona a Rodríguez, cuarenta años atrás, con las acciones criminales de la banda terrorista GRAPO.

Frente al escándalo, la candidata niega los hechos y se refugia con su familia. Los periodistas que la persiguen se preguntan: «¿Quién es Amanda Rodríguez?, ¿la amable jubilada que se preocupa por el bienestar de los ciudadanos o la feroz activista que coqueteó en su juventud con el terrorismo?» La dirección del partido le exige que ofrezca una rueda de prensa y aclare, tajantemente, su pasado. Mientras Amanda intenta maquillar su biografía, la presión de la campaña y un comportamiento errático, por culpa de un problema de salud, la arrastran a un callejón sin salida. Un laberinto en el que su memoria le hace revivir los primeros años de la Transición y el ascenso del grupo terrorista que puso contra las cuerdas a nuestra joven democracia. La candidata debe recordar, por última vez, la traición que un día tuvo que enterrar en el olvido.

Proyecto

Siempre he pensado que la escritura nace del misterio de lo incierto, del deseo del escritor de comprender lo que desconoce. Nací en 1982, en plena democracia, y para mí sigue siendo un misterio cómo era el mundo antes de aterrizar en él. Ejercitando la curiosidad, a través de la hemeroteca y de los libros de historia, he aprendido que el presente sólo existe como consecuencia directa del pasado. Amanda, la protagonista de esta película, se ha distanciado tanto de sus recuerdos que ha generado una grieta en su identidad. Una herida abierta que cicatrizó en falso. Como nuestra Transición. Con la escritura de este guion he deseado explorar cómo su pasado configura y transforma su presente. Quisiera hacerme, a través de Amanda, una pregunta colectiva: ¿Quiénes fuimos entonces?; para así poder responder otra: ¿Quiénes somos ahora?

Desde hace años, a través de diversas ficciones, he sentido una preocupación especial por los temas relacionados con la memoria. En muchos casos, mi escritura se ha centrado en las zonas de conflicto de la denominada Memoria Histórica. He escrito, entre otros, sobre los entresijos del 23-F, los campos de concentración de Franco o la Guerra Civil. Este proyecto, por ejemplo, nace de un guion anterior tras un estudio pormenorizado de la Transición Española y la biografía de Antonio González Pacheco (el temible policía conocido como Billy «El Niño»). Pero debo decir que no sólo he escrito sobre la memoria colectiva. También he indagado en la memoria personal, aquella que nos conforma individualmente a partir de lo que recordamos o, por el contrario, hemos deseado olvidar. Por primera vez en mi carrera, ambos tipos de memoria se entrecruzan en un mismo proyecto.

Los años ciegos es una ficción basada en hechos reales que dialoga con «los grises» ideológicos y las contradicciones que conviven en nosotros. Entre Borgen y Siete días de enero, mi interés como creador reside en sacar del silencio acontecimientos históricos recientes y reflexionar sobre los efectos del terrorismo y del trauma en la memoria de las personas. Conocer nuestro pasado para entender nuestro presente. Descubrir que los fantasmas de la vieja España son los mismos de la nueva. Los de siempre. Siento que este exorcismo, hoy, se hace más necesario que nunca.

Sobre el Residente Antonio Rojano

Fotografía de Antonio Rojano

Córdoba, 1982. Como guionista ha coescrito la serie de ficción Las noches de Tefía (Buendía Estudios y Atresmedia Televisión, 2022), junto a Miguel del Arco, y el largometraje de ficción Billy, junto a Max Lemcke (Premio Madrid Crea Lab 2019).

Entre 2009 y 2012, dirigió el departamento narrativo de Tequila Works, estudio de videojuegos madrileño donde desarrolló el guion de Deadlight (Microsoft Studios, 2012). El videojuego fue nominado al Premio BAFTA 2013 —Mejor Juego Debut— y se publicó en las plataformas de Xbox, Steam y Play Station.

En 2005, con apenas 22 años, Rojano escribió Sueños de arena, su primera obra de teatro, que recibió el Premio Nacional Calderón de la Barca del Ministerio de Cultura. Desde entonces, ha escrito más de una quincena de textos que ha estrenado en teatros públicos y privados como el Centro Dramático Nacional, el Teatro Español o el Royal Court Theatre de Londres. Ha sido reconocido con el Premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid (2016), la Beca Leonardo de la Fundación BBVA (2014), el Premio Caja España (2009) y Marqués de Bradomín (2006), siendo finalista hasta en tres ocasiones del Premio Nacional de Literatura Dramática. La mayor parte de su obra está publicada y su teatro ha sido traducido al inglés, francés, italiano y japonés.

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